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EL RELATO DESDE ARISTOTELES


LA POÉTICA

La Poética es una obra que Aristóteles escribió en el siglo IV a. C.
Su tema principal es la reflexión estética a través de la caracterización y descripción de la tragedia. Al parecer, la obra estaba compuesta originalmente por dos partes: un primer libro sobre la tragedia y la epopeya y un segundo sobre la comedia y la poesía yámbica del que nada se conoce.



Básicamente, la Poética consta de un trabajo de definición y caracterización de la tragedia y otras artes imitativas.
Los medios de imitación (o mimesis) son el ritmo, el lenguaje y la armonía.
La mímesis, o imitación poética, no es sencillamente una "imitación" de lo real, sino que es un "artificio", una "elaboración del poeta" sobre lo real, a la que además imprime su propio estilo.


LA TRAGEDIA

Aristóteles define la tragedia como la “imitación de una acción esforzada y completa, de cierta amplitud, en lenguaje sazonado, separada cada una de las especies [de aderezos], actuando los personajes y no mediante relato, y que mediante temor y compasión lleva a cabo la purgación de tales afecciones”.

También agrega que los elementos esenciales de la tragedia son seis: fábula (mythos), caracteres (êthê), pensamiento (diánoia), elocución (lexis), melopeya (melopoiia) y espectáculo (opsis).


LA FABULA ES UNA UNIDAD DE ACCIÓN

La tragedia es imitación de una única acción de larga duración, siempre que pueda recordarse en su conjunto, completa y entera (o sea con principio, medio y fin).

La idea que Aristóteles pretende imponer es que hay una fábula, una “historia”, que se pretende contar y que solamente deben incluirse en ella aquellas acciones que sean indispensables para el desarrollo de la misma.

LA FABULA ES VEROSÍMIL

La fábula es “la estructuración de los hechos” y ésta debe darse de forma “verosímil o necesaria”. La verosimilitud-necesidad se refiere a la necesidad de un ordenamiento lógico en términos de causa-efecto en el ordenamiento de la tragedia. Este orden o estructuración debe darse de forma tal que si se suprimiese alguno de los sucesos imitados o se agregase otro, se dislocaría totalmente el conjunto de la obra.


PERIPECIA

En la tragedia la acción se desarrolla en un sentido hasta que en cierta forma el personaje comete un error que lo lleva a pasar “de la dicha al infortunio”. A este cambio de suerte en sentido contrario se le llama, la mayoría de las veces, peripecia.


AGNICIÓN

"Agnitio" en latín, es el paso de la ignorancia al conocimiento, “para amistad o para odio”, que un personaje experimenta acerca de la identidad de alguno o varios de los demás o del personaje acerca de algún hecho.

Hay 5 clases de agnición; "la menos artística y la más usada por incompetencia" es cuando un personaje logra identificar a otro debido a particularidades corporales o de su atuendo, como cuando la nodriza de Ulises le reconoce cuando iba disfrazado de mendigo, por cicatriz que él tenía.
Otra, de pobre recurso, "se produce por el recuerdo, cuando uno, al ver algo, se da cuenta”.
La mejor es aquella que resulta de los hechos mismos, produciéndose la sorpresa por circunstancias verosímiles.


CLASIFICACIONES INTERNAS

Las fábulas se dividen en simples, episódicas y complejas.

SIMPLES: son aquellas en que el cambio de fortuna se da sin peripecia ni agnición.

EPISÓDICAS: son aquellas en que ni siquiera se da la verosimilitud o necesidad en la sucesión de las acciones

COMPLEJAS: las que presentan al cambio de suerte acompañado de peripecia y agnición. Como es de suponer, esta última categoría es la superior.


LANCE PATÉTICO (pathos)

Es aquel evento que cambia el sentido de la acción mediante las muertes en escena, las tormentas o las heridas y eventos semejantes.

Se puede desarrollar de distintas formas, la resolución de la obra trágica, para promover la catarsis en su plenitud. Esto se da combinando adecuadamente la ejecución de la acción central con la agnición o la falta de ella acerca de lo que se está efectuando. Además es preferible que el desenlace trágico muestre a dos personas que son parientes o amigas que se violentan, dado que esto es lo que impacta más a los espectadores.

En orden de mayor a menor valor catártico, Aristóteles propone cuatro tipos de desenlace:

Que un personaje esté a punto de desarrollar la acción y obtenga la agnición justo antes de efectuarla;
que el personaje efectúe la acción y que, luego de finalizada ésta, obtenga la agnición sobre su acción;
que el personaje lleve a cabo la acción con agnición, y, por último,
que el personaje esté a punto de efectuar la acción con agnición y no la lleve a cabo.


LOS CARACTERES

En un nivel general, se puede decir que Aristóteles llama caracteres a lo que hoy llamamos ‘’personajes’’. “habrá caracteres si […] las palabras y las acciones manifiestan una decisión”.
Es decir que los personajes se definen por sus acciones y no por su ‘caracterización’ (`vestimenta u otros aderezos’.

Los personajes deben ser intermedios entre vicio y virtud, aquel "que ni sobresale por su virtud y justicia ni cae en la desdicha por su bajeza y maldad, sino por algún yerro, siendo de los que gozaban de gran prestigio y felicidad.

El postular la representación de caracteres ni virtuosos, ni viciosos, sino en un grado intermedio entre ambas cualidades pasa por varios motivos. Por un lado, no sería bueno representar a una persona virtuosa pasando de la dicha al infortunio, “pues esto no inspira temor ni compasión, sino repugnancia”. En el sentido opuesto, tampoco sería bueno que una persona viciosa pasase en la fábula de la dicha a la desdicha ya que eso no inspira ni compasión, simpatía, ni temor.

La compasión se refiere al personaje que es inocente y no merecería sufrir las consecuencias de su yerro ignorante, el temor a la situación que se nos presenta cuando vemos todas las cosas que les pasan a alguien que es semejante, en cualidades, a nosotros

A la vez se describen cuatro cualidades indispensables de los caracteres:

BONDAD:
Se trata aquí de una bondad moral del personaje y no de una bondad en la representación poética, “y esto es posible en cada género de personas; pues también puede haber una mujer buena, y un esclavo…”.

APROPIACIÓN:
El carácter presentado debe ser apropiado, p.e. “es posible que el carácter sea varonil, pero no es apropiado a una mujer ser varonil o temible”.

SEMEJANZA:
En el caso que se presenten personajes históricos o que ya hubiesen sido presentados en otras obras poéticas, el poeta tendrá que representarlos de forma semejante a la que la tradición ha consagrado, aunque se le permita embellecerlos.

CONSECUENCIA:
Este punto propone también para los personajes la regla de la verosimilitud o necesidad, que supone una coherencia en la forma en que se presenta el carácter a lo largo de la tragedia. Por ello “aunque sea inconsecuente la persona imitada y que reviste tal carácter; debe, sin embargo, ser consecuentemente inconsecuente”.


PENSAMIENTO Y ELOCUCIÓN

El pensamiento es el tercer elemento esencial de la tragedia. Aristóteles dice que le corresponde "todo lo que debe alcanzarse mediante las partes del discurso. Son partes de esto demostrar, refutar, despertar pasiones, por ejemplo compasión y temor, ira y otras semejantes y además amplificar y disminuir". En este caso se trata de aquello que hace un personaje para convencer o refutar a otro y no a los espectadores. De todos modos el tratamiento de Aristóteles de este punto no es amplio, ya que reconoce que es propio del arte descrito en la Retórica.

La elocución es la “expresión mediante las palabras”, tampoco es un arte propio de la tragedia, sino de los actores y directores de escena. Sus modos son el mandato, la súplica, la narración, la amenaza, la pregunta, la respuesta, etc.


MELOPEYA Y ESPECTÁCULO

Aristóteles dice que la melopeya es el más importante de los ‘’aderezos’’de la tragedia. Sin embargo, considera que su significado es obvio y no lo explica. En general, podría decirse que este elemento se refiere a las intervenciones del coro, que eran muy importantes en la tragedia clásica.

El espectáculo es el elemento de la tragedia “menos propio de la poética” ya que es “cosa seductora”, y para nada indispensable. En esta categoría entraría lo que hoy llamamos escenografía y efectos especiales.

2 comentarios:

anchisimoyajenisimo dijo...

UFF...¡¡¡ cuanta sabiduría.Gracias.

anchisimoyajenisimo dijo...

UFF...¡¡¡ cuanta sabiduría.Gracias.

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